Antonio Rodríguez. Nace en Santiago en 1980. Desde pequeño muestro interés por las artes en general, demostrando mayor destreza en la música. Sin embargo, en 1999 pasa por la facultad y es amigo de otros que al igual que él escriben. A comienzos del 2003, saca un pequeño libro llamado Las preguntas de Narciso. Un libro de unas 90 páginas que actúa como un solo poema largo. El mismo año es internado después de haber sufrido un intenso ataque de pánico. Después de ese suceso jamás volverá a la Facultad. No obstante, el año 2005 entra a estudiar composición y de ahí se dedicara a la música más que a la literatura, pero antes pública un segundo libro llamado Wasabi, que es una actualización de Tristán e Isolda. No es tomado muy en serio la novela, aun cuando la crítica lo trata bien. Recordando la muerte de una amistad juvenil, en el año 2033 pública su tercer y último libro, Crisol, una novela que los críticos clasificaron como experimental. Su vida literaria se corta en adelante y se dedica a la música de forma constante e ininterrumpida.
Sonia Frías. Nace a mediados de la década de los ochenta. Desde un comienzo su vida se convierte en un patético viaje a la mediocridad, aún cuando ella siente que su vida está llena de felicidad, vive en un reiterativo desacierto. Cuando cumple trece años, una noche al ver la luna inmersa en un mar de estrellas, siente que ha sido tocada por la inspiración y corre a escribir su primer texto. Es una especie de micro cuento con tono de prosa poética. Habla sobre la luz de la luna, elemento trillado que volverá a repetir. A comienzos del dos mil, duda entre estudiar historia y literatura, al final se decide por la segunda y entra en la facultad. En ese entonces, ya llevaba una carpeta bajo el hombro con varios textos y es a finales del primer año, que conoce a quien sería su único y verdadero amor, la entonces joven Verenice De’angelo, escritora de una fuerte e intensa prosa, aunque un poco hermética a veces. No es un flechazo, pero al cabo del tercer año, Sonia se encuentra locamente enamorada de Verenice, al punto de caer en la obsesión. Un día la sigue hasta un bar en donde Verenice se había juntado con una amiga, mientras va al baño, Sonia se sienta en la mesa esperando que cuando vuelva del baño la reciba alegremente. En cambio, Verenice se enoja y le grita, Sonia se pone a llorar y de ahí la amistad que habían llevado a cuestas se rompe. Sonia escribe nuevamente un poema sobre la luz de la luna, pero aludiendo a su ausencia esta vez. Se lo entrega a Verenice, pero ella apenas lo lee, lo bota y lo olvida. En un último intento, Sonia trata de imitar la forma de escribir de Verenice, para ver si así llega a ella, pero es evidente su plagio y sus compañeros lo hacen notar. A mediados de noviembre del 2006, muere en un extraño accidente. De su obra no queda ni un solo verso que se haga notar.
Alfonso Brosse. Nace en 1678 en España. Si bien algunos creen que su apellido es francés, otros aseguran que es portugués y en realidad se pronuncia Brossé. Lo que si es seguro, es que sus padres eran comerciantes y habían emigrado a España cuando Alfonso aún no nacía. A temprana edad entra a formar parte de una orden jesuita y a los dieciochos años se embarca en un viaje al nuevo continente. Se cree que hasta entonces había escrito una docena de poemas, muchos de los cuales pertenecen inéditos. Trabaja en misiones durante más diez años, pero siempre en trabajos duros y vergonzosos, a los cuales era obligado por su extraño y horrible aspecto. Es humillado irrepetibles veces por algunos soldados y algunos de sus pares. En 1706, un soldado lo molesta y lo golpea más de la cuenta, él se defiende y termina matándolo. En adelante, Alfonso se convierte en un fugitivo y viaja hacia al sur hasta llegar más allá de la frontera del río Biobío. Durante está época se cree que es cuando lleva a cabo la mayoría de su obra, y la mejor. En 1727, tras una larga enfermedad, muere dejando sus escritos en manos de un Selkman, que también muere al poco tiempo. Los escritos caen en manos de un grupo de marineros holandeses, que ven en los textos a un gran poeta. Muchos años pasaran antes que Antonio Rodríguez, buscando uno que otro libro en la biblioteca de su abuelo, se encuentre con una copia manuscrita de todos los textos de Brosse. El abuelo también los había encontrado por casualidad y los había copiado por pura curiosidad, así mismo su nieto los copia, aunque sólo un par de la treintena de poemas, y agrega uno de estos en su novela Crisol. Así como desaparece Rodríguez de la escena literaria, Brosse desaparece para siempre también.
Sonia Frías. Nace a mediados de la década de los ochenta. Desde un comienzo su vida se convierte en un patético viaje a la mediocridad, aún cuando ella siente que su vida está llena de felicidad, vive en un reiterativo desacierto. Cuando cumple trece años, una noche al ver la luna inmersa en un mar de estrellas, siente que ha sido tocada por la inspiración y corre a escribir su primer texto. Es una especie de micro cuento con tono de prosa poética. Habla sobre la luz de la luna, elemento trillado que volverá a repetir. A comienzos del dos mil, duda entre estudiar historia y literatura, al final se decide por la segunda y entra en la facultad. En ese entonces, ya llevaba una carpeta bajo el hombro con varios textos y es a finales del primer año, que conoce a quien sería su único y verdadero amor, la entonces joven Verenice De’angelo, escritora de una fuerte e intensa prosa, aunque un poco hermética a veces. No es un flechazo, pero al cabo del tercer año, Sonia se encuentra locamente enamorada de Verenice, al punto de caer en la obsesión. Un día la sigue hasta un bar en donde Verenice se había juntado con una amiga, mientras va al baño, Sonia se sienta en la mesa esperando que cuando vuelva del baño la reciba alegremente. En cambio, Verenice se enoja y le grita, Sonia se pone a llorar y de ahí la amistad que habían llevado a cuestas se rompe. Sonia escribe nuevamente un poema sobre la luz de la luna, pero aludiendo a su ausencia esta vez. Se lo entrega a Verenice, pero ella apenas lo lee, lo bota y lo olvida. En un último intento, Sonia trata de imitar la forma de escribir de Verenice, para ver si así llega a ella, pero es evidente su plagio y sus compañeros lo hacen notar. A mediados de noviembre del 2006, muere en un extraño accidente. De su obra no queda ni un solo verso que se haga notar.
Alfonso Brosse. Nace en 1678 en España. Si bien algunos creen que su apellido es francés, otros aseguran que es portugués y en realidad se pronuncia Brossé. Lo que si es seguro, es que sus padres eran comerciantes y habían emigrado a España cuando Alfonso aún no nacía. A temprana edad entra a formar parte de una orden jesuita y a los dieciochos años se embarca en un viaje al nuevo continente. Se cree que hasta entonces había escrito una docena de poemas, muchos de los cuales pertenecen inéditos. Trabaja en misiones durante más diez años, pero siempre en trabajos duros y vergonzosos, a los cuales era obligado por su extraño y horrible aspecto. Es humillado irrepetibles veces por algunos soldados y algunos de sus pares. En 1706, un soldado lo molesta y lo golpea más de la cuenta, él se defiende y termina matándolo. En adelante, Alfonso se convierte en un fugitivo y viaja hacia al sur hasta llegar más allá de la frontera del río Biobío. Durante está época se cree que es cuando lleva a cabo la mayoría de su obra, y la mejor. En 1727, tras una larga enfermedad, muere dejando sus escritos en manos de un Selkman, que también muere al poco tiempo. Los escritos caen en manos de un grupo de marineros holandeses, que ven en los textos a un gran poeta. Muchos años pasaran antes que Antonio Rodríguez, buscando uno que otro libro en la biblioteca de su abuelo, se encuentre con una copia manuscrita de todos los textos de Brosse. El abuelo también los había encontrado por casualidad y los había copiado por pura curiosidad, así mismo su nieto los copia, aunque sólo un par de la treintena de poemas, y agrega uno de estos en su novela Crisol. Así como desaparece Rodríguez de la escena literaria, Brosse desaparece para siempre también.
2 comentarios:
gvuajajajajajajajajjajajaj
maximo!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
la segunda esta maximaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
jajajajajajajjajajajajajajajajjajajajajajjajajajajajajja
te amo tanto mia mor mucho mucho
"que buena onda guevón...qué buena onda..." (joe vasconcellos en el inicio de su disco "Vivo")
saludos a todos!
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